Rubro-negro rinde homenaje al campeón mundial de baloncesto
Heitor Carlos escribe una columna en la que cita la historia del deporte en Flamengo
por Comunicación - Sitio web oficial del club - ellosEl aficionado Heitor Carlos escribió una columna que ya es un éxito en línea. En su texto, el aficionado del Flamengo establece una conexión entre todos los ídolos del baloncesto en la historia del Flamengo, culminando con la conquista de la Copa del Mundo.
Compruébalo a continuación:
Compruébalo a continuación:
"UN HOMENAJE AL BALONCESTO ROJIZO"
El deporte rojinegro está de fiesta. Fuimos campeones del mundo por segunda vez. Primero en fútbol, allá por los 80, y ahora en baloncesto, con la llegada de la primavera un domingo por la mañana. Todo preparado para que ningún oponente pudiera criticar ni criticar nada.
El tiempo transcurrido entre estos memorables logros importa poco, y sin duda quedarán grabados y preservados en la memoria de cada uno de nosotros. La libertad de cada instante queda plasmada, la belleza de estos momentos se tiñe de negro y rojo, marcando la historia de este gran y eterno Flamengo. Es el balón en los pies y en las manos, en la portería y en la canasta.
El gimnasio estaba lleno, la afición empujaba, la multitud rojinegra lideraba la orquesta de miles de voces, sin desanimarse nunca, sin dejar de cantar sus himnos, animando con toda su fe, persiguiendo la esperanza.
No hay nada como despertar al día siguiente, rebosante de alegría con un nuevo título. No importaba si hacía calor, si había nubes en el cielo, si teníamos facturas pendientes, si la fila del supermercado era larga, si teníamos decisiones que tomar, situaciones o problemas que resolver de inmediato.
Si el fútbol, nuestro producto estrella, está en tan mal estado, en la cancha nos invadió la tranquilidad, una sensación de alivio indescriptible. Un equipo de guerreros de diversos orígenes que mantiene la tradición, demostrando el espíritu de un club de primera, ganador por naturaleza.
El corazón de millones de aficionados late con fuerza. Un sueño acariciado por tantos. Un trofeo alzado. Nos atrevemos a ser una vez más los mejores del mundo. La emoción es contagiosa porque aprendimos desde niños que ser hincha del Flamengo es tan importante como nuestra propia existencia, es el aire puro que respiramos a diario.
El equipo rojinegro de baloncesto nos ha dado un mensaje a seguir, una lección para memorizar y aprender. Nada es imposible mientras creamos que podemos superar nuestros límites. Que la fuerza de esta superación nos llevará a corregir nuestras imperfecciones.
Cuando hay orden, deseo, determinación, voluntad y responsabilidad —pasión extrema, un amor que roza la locura— uniendo a un grupo en un solo pensamiento y caminando siempre juntos, es mucho más fácil cruzar la meta con alegría en los ojos. Misión cumplida.
Un sueño hecho realidad en medio de la euforia de la victoria. Una historia que se contará con lágrimas de orgullo a las futuras generaciones.
"BRASIL, CONOCIDO COMO EL PAÍS DEL FÚTBOL, SE INCLINA ANTE EL BALONCESTO ROJIZO".
Heitor Carlos Ramos Alves, escribano FAT
06.10.14