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Los rubronegros lamentan las derrotas fuera de casa

Paulo Chupeta cree que Flamengo podría haber conseguido al menos un resultado positivo en la capital

por - ellos
Tanto el viernes pasado como este domingo, Flamengo tuvo, a segundos del final, chances de cambiar la historia de las finales del Novo Basquete Brasil 2010. En ambos partidos, el Rubro-Negro fue derrotado por un margen muy pequeño, lo que dejó al equipo y al cuerpo técnico molestos, pero también seguros de que es posible revertir la ventaja de Brasilia en los dos últimos juegos de la decisión.

El equipo de Lula Ferreira lidera la serie al mejor de cinco partidos 2-1 y solo necesita una victoria en Río de Janeiro el jueves para asegurar el título. Pero no lo tendrán fácil en el HSBC Arena. Los rojinegros, bicampeones nacionales, prometen luchar hasta el final para llevar esta serie a su quinto partido en Brasilia.

"Desafortunadamente, no salió bien. El equipo hizo todo bien, la estrategia funcionó, logramos remontar una desventaja enorme, pero al final el balón no entró. Paciencia. Sucede. Pero demostramos una vez más que tenemos lo necesario para ganar este título", analizó el entrenador Paulo Chupeta.

Flamengo y Brasilia se enfrentan de nuevo en el cuarto partido de la final de la NBB el próximo jueves a las 16:XNUMX h en el HSBC Arena. Si Flamengo gana, forzará un quinto partido en la capital federal. Brasilia se alzará con el título si sale victorioso.

Confusión - Una escena triste al final del partido causó indignación entre la afición rojinegra. La afición del Brasilia invadió la cancha, insultando a los jugadores, y se desató un caos generalizado en el Gimnasio Nilson Nelson. El presidente de la Liga Nacional de Baloncesto, Kouros Monadjemi, expresó su pesar y aseguró que se tomarían medidas.

Es lamentable. Esto no puede pasar. El baloncesto brasileño está siendo un espectáculo, pero hoy hubo errores y la Liga tomará las medidas necesarias. Analizaremos la situación con calma, con la cabeza fría, pero no podemos permitir que todo el gimnasio vuelva a la cancha. Esto es inaceptable», reprendió Kouros.