Los niños menores de 10 años participan en una actividad sobre el acoso escolar en el Centro de Formación George Helal.
Esta acción forma parte del proyecto "Respeta a tu padre", desarrollado por el Departamento de Desarrollo Humano.
por Comunicación - ellosEl desarrollo de los atletas es siempre una prioridad para las categorías inferiores del Flamengo, desde la sub-6 hasta la sub-20. El campo y el balón son importantes, pero es a través de la concienciación social que los niños y adolescentes se convierten en agentes de cambio en sus propias vidas. Este jueves (16), el Departamento de Desarrollo Humano llevó a cabo una acción contra el acoso escolar para 22 atletas de la categoría sub-10 en el CT George Helal.
El interés de los niños por sí solo demostró el éxito de la actividad, concebida como una competición, que comenzó con una sesión de preguntas y respuestas sobre el tema. Para ganar su turno, un niño de cada uno de los dos equipos participantes debía pulsar el botón primero. Los atletas respondieron correctamente a las preguntas y demostraron tener conocimientos sobre el tema, utilizando con soltura términos relacionados con el acoso escolar, como agresor, víctima, defensor y espectador, por ejemplo.
Esta propuesta forma parte del proyecto "Respeta a tu padre", cuyo objetivo es fomentar la reflexión crítica sobre cuestiones sociales que trascienden el ámbito deportivo. Este fomento es fundamental para mejorar las relaciones de los atletas con la sociedad, permitiéndoles comprender cómo sus acciones afectan a los demás y, por ende, desarrollar una mayor empatía y colaboración.
«Realizamos diversas actividades que demuestran a los atletas, de forma práctica, cómo sus actitudes pueden influir en la vida de los demás y la importancia de respetar a las personas sin discriminación, prejuicios ni comentarios inapropiados. La temática refleja lo que sucede fuera del club, por lo que resulta fundamental llevar a cabo actividades que aborden problemáticas sociales», explica Patrícia, una de las responsables de la actividad junto con Amanda Caicó y Larissa Lira, trabajadoras sociales.
