El camino al Flamengo: Ana Carla
por Rómulo Paranhos - ellosAna Carla, una de las mejores jugadoras del Flamengo/Marinha, llevaba el fútbol en la sangre. Originaria de Vitória, Espírito Santo, acompañaba a su padre a los partidos informales los fines de semana, inculcándole así el amor por este deporte. Pero quien piense que empezó su carrera en el campo se equivoca. Cuando cursaba sexto grado, Ana fue invitada al equipo de baloncesto del colegio y empezó a entrenar con las otras chicas. En cierto momento, la espírita tuvo que decidir si seguir una carrera en la cancha o probar suerte en el campo. Entonces, su pasión infantil se apoderó de ella y eligió el fútbol.
La serie de esta semana 'El Camino al Flamengo' cuenta la historia de la mediocampista Ana Carla, una de las jugadoras más destacadas de la selección femenina de fútbol que, desde pequeña, sueña con brillar en la cancha.
Ana Carla de Oliveira Barboza
Modalidad: Fútbol Femenino
Posición: Mediocampista
Nacido: 25/06/1994
Lugar de nacimiento: Vitória-ES

El inicio
De niña, Ana Carla iba a partidos informales los fines de semana con su padre, lo que le inculcó el amor por el fútbol desde muy pequeña. Su pasatiempo favorito era jugar al balón en la calle o en la cancha con los chicos, ya que no era fácil encontrar escuelas de fútbol femenino en aquella época.
Un día, el partido callejero terminó temprano y decidió ir al entrenamiento de baloncesto solo para observar. Entonces, el entrenador la llamó para unas pruebas y le pidió que regresara al día siguiente. Tras completar las actividades, destacó y la invitaron a unirse al equipo. La niña tuvo que dejar el fútbol de lado por un tiempo para dedicarse a la cancha y aprender a disfrutar también del deporte.
Ana Carla jugó al baloncesto durante seis años y se unió al equipo Osasco/Bradesco-SP en 2011. Cuando cumplió 18 años, cuando estaba a punto de convertirse en profesional, el entrenador del club paulista, conociendo su pasión por el fútbol, le dijo que era hora de decidir si seguir una carrera en el baloncesto o en el fútbol. Así que lo dejó todo y decidió perseguir su sueño: ser futbolista.
Trayectoria en el fútbol femenino
Cuando Ana Carla les dijo a sus padres que iba a probar suerte en el fútbol, hubo cierta resistencia al cambio, ya que la espríditasitana ya tenía experiencia en baloncesto. A finales de 2011, regresó a Espírito Santo y comenzó a entrenar con un equipo local. Al poco tiempo, la atleta se unió a un proyecto en un barrio vecino y comenzó a competir en importantes competiciones, como el Campeonato Estatal y el Campeonato Brasileño de Futsal. Antes de pasarse al fútbol sala, participó en varios torneos de fútbol sala. Durante su transición al fútbol sala, fue invitada a jugar con otro equipo de la región e incluso compitió en una Copa de Brasil.
En 2015, tras un entrenamiento del equipo, la prima de su amiga contactó con una jugadora que militaba en un equipo de Río de Janeiro. Ana Carla recibió entonces la recomendación de hacer una prueba en el Boavista, de Saquarema, Río de Janeiro, que estaba iniciando un proyecto de fútbol femenino. A pesar de todos los esfuerzos por mantener el equipo femenino, el club Bacaxá tuvo que suspender el proyecto por falta de patrocinadores que cubrieran los gastos.
En aquel entonces, su entrenador dirigía una academia de fútbol en Guadalupe, Río de Janeiro, y le proporcionó las instalaciones para que Ana siguiera entrenando hasta que encontrara un nuevo club. Antes de unirse a Mais Querido, la atleta viajó a São Paulo para competir en un torneo con Matão, São Paulo.
Llegada a Flamengo y principales logros
En 2015, tras una breve temporada en São Paulo, la centrocampista regresó a Río de Janeiro justo cuando Flamengo se había asociado con la Marina para formar un equipo. En un partido amistoso en el CEFAN contra el equipo rojinegro, la oriunda de Espírito Santo destacó y fue invitada de inmediato a unirse al equipo. Completó todo el proceso de selección requerido por la Marina y finalmente pudo cumplir su sueño de vestir la Capa.
Con el equipo rojinegro, Ana Carla ganó cinco Campeonatos Estatales y un Campeonato Brasileño (2016). La camiseta número 6 es una de las pocas que quedan del equipo que inició el proyecto en 2015 y es una pieza clave en la plantilla. Hoy, con más experiencia y un amplio bagaje futbolístico, Ana aspira a seguir brillando y ganando muchos títulos con la camiseta del Mengão, para algún día lograr la tan esperada convocatoria a la selección femenina brasileña.