Algunas despedidas son diferentes porque no representan un final, sino que ayudan a inmortalizar historias.
Tras cuatro temporadas vistiendo la camiseta del Flamengo, Thaisa puso fin a su brillante y exitosa carrera como atleta profesional justo donde decidió estar al regresar a Brasil. Disputó exactamente 100 partidos con el Flamengo, conquistando títulos, viviendo momentos inolvidables y dejando un legado que trasciende el terreno de juego.
La invitación para unirse al Flamengo llegó en 2022. Fue allí donde la ahora excentrocampista vio algo que iba más allá del simple reto de regresar a casa tras jugar en grandes clubes europeos. Vio la oportunidad de formar parte de un proyecto.
“Cuando me presentaron el proyecto, comprendí la grandeza que querían que tuviera. Flamengo es un club extraordinario, conocido mundialmente, y yo quería formar parte de él. Espero haber dejado mi huella de alguna manera.”
Y se marchó. En el campo, aportó experiencia, liderazgo y talento. Fuera del campo, contribuyó a fortalecer el club e inspiró a la nueva generación a soñar. Y, por consiguiente, a alcanzar sus metas. Y eso es lo que más motiva al eterno número 5.
“Lo que más me emociona es pensar que cuando empecé a jugar, jamás imaginé que podría tener una carrera en este deporte. Hoy, estas jóvenes pueden verme y soñar con vestir la camiseta. Creo que ese es mi mayor legado, y me voy feliz. Hoy, las mujeres pueden ganarse la vida con el fútbol.”
La despedida estuvo llena de lágrimas y una sensación de satisfacción. Thaisa viajó a Gávea para donar una camiseta usada en un partido y su último par de botas de fútbol a la colección de Patrimonio Histórico. Posteriormente, realizó una última visita al Museo Flamengo, donde fue recibida con los trofeos que había ganado a lo largo de su carrera.
“Estoy sumamente agradecido por haber portado el Manto Sagrado. Me llenó de alegría todo lo que hicieron por mí, y jamás olvidaré aquella llamada de hace cuatro años con una invitación irresistible. Mi corazón se llenó de emoción, mis ojos brillaron, pero solo comprendí la magnitud de todo cuando llegué. Cuando sentí el amor por Flamengo, todo cambió. Fue un honor estar aquí, y quiero agradecer a la Nación su cariño.”
Su carrera llega a su fin, pero su legado perdura. Perdura porque quienes son modelos a seguir siempre serán recordados. Y cada vez que hablemos de fútbol femenino, hablaremos de Thaisa de Moraes Rosa Moreno.